Las amistades peligrosas
Un clásico incendiario que dialoga con los abusos y excesos del presente
La obra de teatro en Valladolid sobre poder y manipulación Las amistades peligrosas regresa como un espejo incómodo de nuestra sociedad.
El texto, escrito por Christopher Hampton, adapta la célebre novela de Choderlos de Laclos, publicada en 1782.
Pese al paso del tiempo, su contenido sigue siendo inquietantemente actual.
En su nota de dirección, David Serrano subraya esa vigencia con claridad.
La obra aborda el abuso de poder.
Habla del consentimiento.
Expone cómo el dinero puede comprar voluntades.
Valmont y Merteuil son el centro del relato.
Dos personajes carismáticos y peligrosos.
Jean-Paul Sartre los definió como seres “sin freno moral”.
Hoy no resultan ajenos.
La comparación con figuras contemporáneas sacudidas por escándalos es inevitable.
El texto no señala épocas concretas.
Señala comportamientos.
Y esos comportamientos se repiten.
Esta obra de teatro en Valladolid sobre poder y manipulación muestra cómo las élites juegan con impunidad.
Cómo usan el deseo como moneda.
Y cómo el amor puede convertirse en un arma.
Baudelaire describió la novela como “un libro que arde como el hielo”.
Esa contradicción define también la puesta en escena.
Elegancia formal.
Violencia emocional soterrada.
El propio Hampton afirmaba tras el estreno que lo fascinante era su actualidad.
La manipulación de los sentimientos no ha cambiado.
Solo ha cambiado el contexto.
La obra no busca moralejas fáciles.
Plantea preguntas incómodas.
Invita a mirar de frente estructuras de poder que siguen activas.
Las amistades peligrosas no es una pieza de museo.
Es un drama vivo.
Un relato que interpela.
Y que sigue incomodando, siglo tras siglo.