El Nombre: una cena familiar que se sale de control
Una comedia inteligente sobre familia, prejuicios y verdades incómoda
La obra de teatro El Nombre comienza con una cena familiar aparentemente inofensiva en casa de los Garaud-Larchet. Elisabeth y Pierre han reunido a sus seres queridos para compartir una velada tranquila y celebrar la inminente llegada de un nuevo miembro a la familia. A la cita acuden Vincent junto a su joven esposa Anna, embarazada de su primer hijo, y Claude, amigo de la infancia y músico. El ambiente es cercano, distendido y reconocible, marcado por bromas suaves, recuerdos compartidos y la ilusión del nacimiento que está por venir.
Todo transcurre con normalidad hasta que Vincent anuncia el nombre elegido para el bebé. Ese gesto, aparentemente trivial, se convierte en el detonante de una discusión que crece sin freno. La conversación deriva rápidamente hacia terrenos inesperados, dejando al descubierto opiniones, prejuicios y reproches que llevaban tiempo sin pronunciarse. El humor inicial se transforma en ironía afilada y la comodidad da paso a una tensión que va aumentando escena tras escena.
Esta obra de teatro El Nombre utiliza una situación cotidiana para explorar temas universales como la familia, la identidad, la corrección política y la fragilidad de las relaciones personales. A través de diálogos ágiles y un ritmo preciso, la comedia construye un retrato tan divertido como incómodo de unos personajes profundamente humanos. El espectador vivirá enfrentamientos verbales donde la risa convive con la reflexión y donde una simple palabra demuestra tener el poder de ponerlo todo en cuestión.